En algún momento de mi vida escuché decir a alguien: Por qué llorar, eso no va a traer de vuelta la persona que murió!.
Esas palabras entraron muy dentro de mí y siempre tuve la incógnita... es acaso tan malo llorar por un ser querido que se ha marchado para siempre?, acaso es una pérdida de tiempo y energías?, o la típica frase dicha por muchos padres o abuelos: llorar es de maricones!!!. Puede acaso una persona ser tan insensible para fingir que la persona que se fue no significó nada para él o ella?, y en definitiva... creo que es una manera muy errada de afrontar una situación tan dura como la pérdida de un ser amado.
Las personas somos por naturaleza seres sensibles, con alta percepción de todas las cosas a nuestro alrededor. Si esto no fuese cierto entonces por qué alguien tiene miedo a las alturas?, o teme dormir con las luces totalmente apagadas?, o siente ese frío rozar por la nuca de la cabeza al entrar a una casa antigua?
La percepción y sensibilidad nos hacen apreciar desde elementos tan pequeños como el meneo de la cola del perro que vive con nosotros hasta sensasiones provocadas por el edificio mamarracho que pintaron al lado.
El momento más duro para alguien es mostrar su sensibilidad a flor de piel, la hace vulnerable, pero esto la hace también la más madura, porque afrontar una pérdida al desahogarte y llorar por esa persona que quisiste hace que tu pena sea más llevadera después, entonces te acordarás no de el momento de dolor cuando murió sino mas bien los momentos felices y alegres que pasaron juntos en esta vida, aquellos que llenaron sus almas y las volvieron una sola y por qué no también aquellas pequeñas riñas que hicieron de su amistad una relación verdadera.
Las lágrimas darramadas hoy son por aquellos seres que tocaron mi alma y la hicieron crecer con sus enseñanzas ...
Esas palabras entraron muy dentro de mí y siempre tuve la incógnita... es acaso tan malo llorar por un ser querido que se ha marchado para siempre?, acaso es una pérdida de tiempo y energías?, o la típica frase dicha por muchos padres o abuelos: llorar es de maricones!!!. Puede acaso una persona ser tan insensible para fingir que la persona que se fue no significó nada para él o ella?, y en definitiva... creo que es una manera muy errada de afrontar una situación tan dura como la pérdida de un ser amado.
Las personas somos por naturaleza seres sensibles, con alta percepción de todas las cosas a nuestro alrededor. Si esto no fuese cierto entonces por qué alguien tiene miedo a las alturas?, o teme dormir con las luces totalmente apagadas?, o siente ese frío rozar por la nuca de la cabeza al entrar a una casa antigua?
La percepción y sensibilidad nos hacen apreciar desde elementos tan pequeños como el meneo de la cola del perro que vive con nosotros hasta sensasiones provocadas por el edificio mamarracho que pintaron al lado.
El momento más duro para alguien es mostrar su sensibilidad a flor de piel, la hace vulnerable, pero esto la hace también la más madura, porque afrontar una pérdida al desahogarte y llorar por esa persona que quisiste hace que tu pena sea más llevadera después, entonces te acordarás no de el momento de dolor cuando murió sino mas bien los momentos felices y alegres que pasaron juntos en esta vida, aquellos que llenaron sus almas y las volvieron una sola y por qué no también aquellas pequeñas riñas que hicieron de su amistad una relación verdadera.
Las lágrimas darramadas hoy son por aquellos seres que tocaron mi alma y la hicieron crecer con sus enseñanzas ...
