Todo tipo de relación humana, ya sea de amistad, amorosa, negocios e incluso intelectual se basa en un fundamento básico de confianza y respeto mutuos, valores que otorgan a la relación la posibilidad de crecer, fortalecerse y también lograr un impacto en su entorno.Tal vez uno de los valores más importantes y más difíciles de mantener sea el de la confianza, ya sea la más mínima con la que se empieza una relación como aquella que ha crecido con el tiempo y demuestra el grado de unión entre los individuos, pues esta permite que cualquier proyecto llegue a los resultados deseados o por lo menos haya un trabajo de equipo que luche por lograrlos.
Un proyecto de 28 personas fue dañado por algo que no valía la pena siquiera intentar, tal vez todavía se pueda rescatar lo más importante que es el grupo de personas, el equipo que somos, y demostrar que pudieron quebrantar con sus actos nuestra confianza pero somos más fuertes de lo que ellos imaginaron y estamos de frente y de pie mostrándonos tal cual somos, frente a un compromiso mayor que una beca o un curso, sino el lograr un cambio en nuestra generación.
Creo que hablo por varios de nosotros al decir que estamos de vuelta en el camino pero no por la organización sino por nosotros mismos, por un compromiso: Ser agentes de cambio.
Muchas explicaciones pueden justificar los actos que realizaron a lo largo de este proyecto, pero creo que eso no podrá recuperar la confianza anteriormente depositada en su persona o por lo menos no tan fácilmente como esperan que sea pues deben saber algo:
